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Antes y después

Acomodé el palo de las selfis frente a mí y tomé mi primera autofoto con  uno de los regalos navideños que me hicieron mi hermana y mi cuñado. Fui a la galería del teléfono para revisarla y en automático apareció mi imagen pero de la Navidad de 2015. No sé cómo pero e l celular  me mostró ambas estampas con la leyenda “Antes y después” . Esto hubiera perdido relevancia si no fuera porque la imagen del pasado la tomé mientras esperaba mi segunda cita con el psiquiatra.  Recuerdo que ese día acudí temprano y el consultorio aún estaba cerrado, así que me senté a esperar en el piso helado junto a un ventanal que ofrecía la vista de una parte del centro de la ciudad. Me parecía increíble llegar sola al consultorio, así que decidí capturar el momento. Esa foto del 2015 era de una Noemí triste, enojada, confundida, en una lucha interna sin respuestas, con angustia y mucho dolor.  Y es que un mes antes, un 23 de diciembre de 2015 –en vísperas de Navidad- h...

Treinta y dos

En medio del cambio es como recibí mis 32. Con una cascada de sucesos que recientemente cada día me plantan diferentes pruebas: a veces a la paciencia, otros a la resiliencia, también al malestar y en ocasiones a la incomodidad. No es drama ni es de a gratis. Así lo he decidido. Recordarlo me devuelve la paz. Pero justo aquí, en este sitio en el que me encuentro y que me desafía, paralelamente me ofrece nuevas oportunidades, otras visiones que no había contemplado, nuevos sueños, objetivos que me emocionan. Algo tengo claro: son tiempos de movimiento, de soltar amarras, de aprender a navegar con la incertidumbre, pero a la vez de tomar las riendas con el coraje que se merece vivir la vida. Agradecida con Dios por la salud, mi familia, amigos, compañeros y todos los que me han regalado en algún momento su tiempo y compartido su persona, alimento para el espíritu. Gracias también por la Nuni, mi perrita fiel, quien merece no sólo una mención especial por aguan...

La barda del miedo

De la noche a la mañana, una barda “apareció” en la calle Ricardo Palmerín de la colonia León Moderno en León Guanajuato. Caminaba por el Parque México y, para mí sorpresa, a alguien se le ocurrió clausurar una especie de pasillo que comunicaba uno de los accesos del lugar con el bulevar Francisco González Bocanegra. Sitio que por cierto, es vía pública. Me consta que ese paso, exclusivo para peatones y bicicletas, era altamente transitado especialmente en las mañanas, cuando muchas personas acuden a hacer ejercicio o a llevar a sus perros a pasear. A unos metros, está la sexta Comandancia de Tránsito Municipal donde me detuve a preguntarle a los oficiales si sabían cuándo, quién y con qué fin se había levantado el muro. Respondieron que ocurrió el viernes pasado y desconocían los motivos. Uno de los elementos añadió que a ellos también les afecta el cierre. A días de que alguien decidió convertir su calle en privada, hay desconcierto entre los vecinos d...

Bote mensajero

Una lanchita en Laguna Larga Michoacán, me dejó un mensaje. Visitaba Los Azufres con mi amiga Maribel, donde además de despedir el mes y un ciclo laboral, aprovechábamos para ponernos al tanto de nuestras vidas, tras un año y medio sin vernos. Como parte del plan alquilamos una barquita durante una hora, nos abrochamos los chalecos salvavidas y montamos el bote. El inicio de la experiencia. Aunque ya había tenido una experiencia similar en un kayak sobre el mar, esta vez, a unos minutos de partir y por más que lo intentamos, llegamos a un punto en el que no avanzábamos. La primera media hora nos pareció gracioso que la lancha girara sobre su propio eje al mismo tiempo que salpicábamos agua por todos lados en nuestros intentos fallidos por retomar la dirección. En ese punto gritarle al encargado no era opción, pues era sordo mudo.   Nuestra lanchita mensajera. Y así, en medio de la laguna, no conseguíamos llegar al otro lado. N...

AHUEHUETE

El sábado cayó un aguacero. Un día después, un árbol Piracanto se vino abajo en el Parque México, supongo que la tierra se reblandeció tanto que no soportó más. Sus raíces estaban desnudas, el tronco quedó en medio del paso y las hojas todavían conservaban el rocío. El Piracanto que cayó en el Parque México. Caminé unos metros y encontré un grupo de ahuehuetes inundados. En contraste con la imagen anterior, su aspecto era rebosante, las hojas brillaban y parecían felices por el efecto de la misma agua que tumbó al otro.  Los ahuehuetes en el mismo sitio. La naturaleza siempre es sabia: unos no están hechos para soportar tormentas, mientras que otros las aprovechan para seguir creciendo. Y tú, ¿eres piracanto o ahuehuete? FIN

Correr para encontrarse

“Ya no corras tanto” , me dijo mi amigo Marco, un par de días después de haber corrido el Medio Maratón en Guadalajara. Su mensaje me arrebató una sonrisa, porque sin demeritar el logro y que se lea a falsa modestia, no me parece mucha distancia. Tengo amigos, conocidos y familiares deportistas que han completado maratones, triatlones y ni qué decir de Lorena Ramírez , la rarámuri de 23 años que gana competencias de 100 kilómetros corriendo con huaraches y vestido que ella misma confecciona. “Es mi válvula de escape” , le contesté refiriéndome a que es una forma de liberar el estrés. Él me replicó “¿de quién escapas?” Corredores con huaraches el día del Medio Maratón Atlas Colomos, septiembre 2018 La pregunta de Marco me hizo pensar. Hace 12 años aproximadamente, empecé a correr. Ver a mi papá practicar religiosamente este deporte y al mismo tiempo mi preocupación (todavía vigente) por bajar de peso, me impulsó a activarme. Pero haciendo cuentas, tengo 4 añ...